Mostrando entradas con la etiqueta Versos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Versos. Mostrar todas las entradas

20 de mayo de 2016

Los últimos días del sitio de Tenochtitlan




Ms. Anónimo de Tlatelolco


Y todo esto pasó con nosotros.
Nosotros lo vimos,
nosotros lo admiramos.
Con esta lamentosa y triste suerte
nos vimos angustiados.

En los caminos yacen dardos rotos,
los cabellos están esparcidos.
Destechadas están las casas,
enrojecidos tienen sus muros.

Gusanos pululan por calles y plazas,
y en las paredes están salpicados los sesos.
Rojas están las aguas, están como teñidas,
y cuando las bebimos,
es como si bebiéramos agua de salitre.

Golpeábamos, en tanto, los muros de adobe,
y era nuestra herencia una red de agujeros.
Con los escudos fue su resguardo, pero
ni con escudos puede ser sostenida su soledad.

Hemos comido palos de colorín,
hemos masticado grama salitrosa,
piedras de adobe, lagartijas,
ratones, tierra en polvo, gusanos . . .

Comimos la carne apenas,
sobre el fuego estaba puesta.
Cuando estaba cocida la carne,
de allí la arrebataban,
en el fuego mismo, la comían.

Se nos puso precio.
Precio del joven, del sacerdote,
del niño y de la doncella.

Basta: de un pobre era el precio
sólo dos puñados de maíz,
sólo diez tortas de mosco;
sólo era nuestro precio veinte tortas de grama salitrosa.

Oro, jades, mantas ricas,
plumajes de quetzal,
todo eso que es precioso,
en nada fue estimado . . .


En Visión de los vencidos. Relaciones indígenas de la conquista, introducción, selección y notas de Miguel León-Portillatraducción de textos nahuas por Ángel Ma. Garibay K.



3 de febrero de 2014

Fin de la tregua






Asciendo por los cabellos aún enmarañados, durmientes, de la ciudad

En el horizonte un sol, también adormilado, se levanta

Y la visión es agua tibia que cae sobre mis ojos en la sucesión de calles

Mientras sus aceras, inquietas, desaparecen.



Hay un legado húmedo y frío que aguarda en cada esquina

Una mujer en continua fuga que solo puede aprisionar su voz

Detiene con su índice delgado y pálido el rinoceronte cargado de ansiedades

Aborda, avanza, elige, descansa, todo lentamente



Y este laberinto de marasmos se despierta
poco a poco, cuando ella suspira

Otra vez una silueta dorada, delicada y frágil ha hecho la hazaña

La urbe milenaria de humo, fuego, polvo, sangre…

Nace para otro ciclo de dominio inmisericorde, después de la breve tregua en que se hallaba sumergida desde anoche.




7 de abril de 2013





Hubiera preferido la cálida senda diurna
Jugando con nuestros pies cansados.

Que extraña es la noche de calles vacías.
Se perciben desde el autobús ecos y sombras

Fíjate bien. En aquella esquina no hay nada ni nadie.
No hay nada ni nadie.





3 de diciembre de 2012

Autobús



Ignoraba su tono de voz;
quizás el tiempo de escucharla no llegaría nunca.

Destinado a contemplarla inmóvil, tan distante. 
Viajando juntos, lado a lado, solo por esta noche. 

No puedo abrir un mundo entre nosotros, 
ella permanece dormida.




4 de julio de 2012

Diferencia



Sería feliz en el otro extremo del mundo
Oculto entre las cenizas, derrotado
Despierto sin más, con los ojos irritados
Exhalando tristemente el aire, resignado

Inspira más la sangre de los muertos
Que un torpe sentimiento vago, apresurado
La certeza de la muerte, antes que la duda
De miles con el cuerpo rebosante, gozosos

Vivos los veo, igual que yo, que vivo les hablo
Escucho con paciencia, echando de menos
El silencio, y las diferencias salen a relucir
Anhelo entonces estar solo, más solo que nunca

Pero no sé porque, me precipito en su búsqueda
Del signo en común, un añadido propio
En sus conciencias, como un símbolo
Tardo en hallarlo, ¿cuándo llegará el día?

En la puerta, tocan, y ya no les abro

12 de septiembre de 2011

Amaneceres

Ya lo he visto infinidad de ocasiones

Y sin embargo cada vez es distinto

Los colores de ayer no se parecen a los de hoy


El cielo parece abrirse paso entre la luz

Como una verdad evidente

Tiene la tranquilidad de las cosas eternas

Esas que no hablan de dominio, poder o reino


Se extiende el amanecer como si fuera la primera vez


Desde la ventana, todavía sumido en una oscuridad impaciente

El firmamento es ancestral, anterior al hombre

Lo hace sentir a uno fantasma

Un mero accidente contemplando lo inefable




10 de septiembre de 2011

Blues



No es una tristeza atroz e inmóvil la que vertebra este canto.
Se mueve con soltura, camina con fuerza, causa estrépito a su paso
y en la noche solitaria refulge.

Es un espíritu gozoso
Marea interminable que sacude el cuerpo
Cuenta sus secretos en un lenguaje vivo, orgulloso

Y sobre las almas de quienes lo escuchan
se producen ecos, resonancia imperecedera.



19 de agosto de 2011



No conozco muchos lugares. Acaso solamente esta ciudad, y a lo mucho unas cuantas partes de ella. Calles cuyos nombres perduraron en mi memoria lo que algunos besos.






No abandono tus ojos. Esos que alguna vez me dieron fama de intérprete.

Haz de luz que el prisma de la vida descompone en infinitos días.




24 de junio de 2011

ESA LOCURA

NO HACE FALTA UNA RENCILLA QUE SIRVA DE PRETEXTO PARA ENCAJARNOS UN FRAGMENTO DE METAL EN LAS ENTRAÑAS. UN ACTO TORPE, MAL EJECUTADO EN NUESTRA CADENA DE EVENTOS ES MÁS QUE SUFICIENTE

LLUVIA DE METRALLAS EN PLENA CALLE, ALTOS FUNCIONARIOS DEVOTOS DE PODER ENARBOLANDO DISCURSOS ELEGANTES DESDE UNA TRIBUNA

MIRATE BIEN, MIRANOS BIEN, SOMOS CARNE VIOLENTA QUE SE DESHACE CADA TARDE EN PUÑADOS DE CENIZA

GRITAN LOS MUERTOS DESDE LAS ACERAS, LOS BALDÍOS, CANALES DE DESAGÜE Y FOSAS CLANDESTINAS, MIMETIZADOS EN FORMA DE NUESTROS PASOS

NOS CREEMOS DIVIDOS EN DOS ÚNICOS BANDOS, AGRESOR Y VICTIMA: SON LOS ROLES PARA ESCOGER. SIN SABER QUE LA VIDA, ESE INCONTENIBLE IR Y VENIR A TRAVÉS DEL TIEMPO Y EL ESPACIO, ES AJENA A DUALISMOS.

LA RUINA SE ACUMULA ALREDEDOR DE LA CIUDAD, MIENTRAS HACEMOS FLORECER LA RESIGNACIÓN, ESE TEMBLOR SILENCIOSO CUYA SEMILLA YACÍA OCULTA DENTRO DE NOSOTROS DESDE EL NACIMIENTO.

16 de mayo de 2011

2 AM

Tornas la habitación en escala de grises

Los colores de los objetos se han dormido ya

Contemplas la cama como un extranjero advierte el desierto

La luz de la lámpara es un manantial del cual brota el silencio,

El reloj de pared una deidad desdeñosa

Los pensamientos hieren tu mente como cuchillas afiladas

Te preguntas si sobrevivirás a esta noche

O si por el contrario serás sacrificado al amanecer

Mientras tanto la oscuridad afuera, como una virtud intacta

Ajena ella y el mundo, al naufragio de tu conciencia




11 de mayo de 2011

Inevitable

Ayer era una incertidumbre solitaria
Un permanecer tras bambalinas, arrojado bajo las coordenadas
De ciertos astros luminosos, pero impersonales
Ahora una red perfecta, extendida más allá del sueño

¿Cómo resistir al poderoso impulso, que llama tras las ventanas
con sus cabellos de fuego
Esa naciente ingenuidad, donde todo es promesa
Y apenas lo perdido resuena como ganancia a la nueva memoria?

La conciencia desoye las advertencias
Se deja llevar, embelesada se encadena a la marcha de las horas
Con ella los ojos, las manos, todo eso que palpita bajo la piel
Y más allá de ella, danzando sin hacerse las preguntas:

¿Qué traerá consigo la caída del día
Qué nos toca de esa muerte lenta y deliciosa
A la que sucumben los horizontes y las caprichosas nubes,
Los cielos azules, las energías inquietas de los chiquillos que juegan en los parques?

Lentamente oscurece, vuelve a acercarse la sensación dolorosa
Cobijándonos con extraño amor de madre
Siembra la duda, nos repliega nuevamente hacia la melancolía

Hombres y mujeres, abandonado sin querer, cruel engaño, el terreno fértil de otro día.




29 de abril de 2011

Tensión

La cuerda se estiraba más y más, sin romperse. Abajo el abismo inconmensurable, apurándonos a que lo visitáramos de una vez por todas. Pero ella se negaba: ‘algo’ la hacía permanecer en equilibrio sobre la tensa superficie, ‘algo’ cuyo origen se hacía difuso a medida que lo pensaba, como si fuera un país lejano visitado cuando niña.

Unos ojos fijos, puros como la muerte, me daban noticia del estado de las cosas cada vez que se topaban con los míos en una fiesta, en una conferencia o simplemente un día cualquiera al caminar sobre la acera. Ella me situaba al otro extremo de su cuerda floja, como parte de un reto originado en una intuición mutua. Y yo seguía, sin saber cómo escapar de su tensión, con el cuerpo hecho pedazos por el deseo, el cual se movía a través de mí…

Pero no podíamos sucumbir de una buena vez. Ni cielo ni infierno, solo la maldita cuerda ignorante de nuestras respectivas parejas, compromisos, pactos de confianza, apegos y afinidades. Solo una tensión, que era su origen, y un abismo: siempre un abismo como imposible final.

18 de noviembre de 2010

Impasse

¿Cuándo vendrá y caerá sobre mí la lluvia que prometieron sus ojos?

14 de octubre de 2010

Sinsentido No. 7

Que absurdo reencuentro el que nos hemos preparado esta tarde
tú y yo, después de tanto tiempo de ausencia
Que absurda esta espera en el andén
este buscar tu rostro entre la gente, cuando arriba el tren a la estación
Que absurdo este alúd de recuerdos
que se avalanzan sobre mí todavía, precipitándome a la desesperanza
Que absurdas las distracciones que trato de crearme
con el propósito de no volver a pensar en cualquier cosa que lleve tu nombre
Que absurdo me veo, así de pie, bajo los anuncios
a merced de un sinnúmero de tics nerviosos que me invaden en este tiempo muerto
Que absurda tu tardanza, que emula nuestras antiguas citas
envías a los minutos como emisarios, desdeñosa, antes de llegar
Que absurdo, e innecesario gasto de ensayos de reencuentro
que preparo mientras llegas, los cuales se desbaratan como papel en el agua apenas los imagino
Que absurda la trivialidad de la que se componen las cosas
los viajes, los pasajeros, los motivos... nada es importante mientras esté sujeto al fluir del tiempo.



17 de junio de 2010

Trascendente

Busco indicios en las palabras, flotando en mares de libros
En las paredes, el brillo tenue de la luz reflejado en un cuerpo
En el asfalto mojado, llevado y traído por pasos apresurados

Pero es algo imposible de lograr en un sólo viaje
La lluvia del tiempo se evapora, sin dejar rastro palpable
Hay una única salida viable, apenas un sucedaneo

Es emprenderla de detective, rastrear a paso firme en silencio
En unas cuantas miradas que floten por el aire
Interrogar las puertas cerradas del cuarto de los amantes

Hacer de incógnito para coger por sorpresa a la desesperanza,
encarnada en un rostro detenido frente a un escaparate
Montar la guardia en las terminales de autobuses

Amenazar con el puño a las sórdidas estrellas que se dejan tocar
por una noche, por un año, por un siglo antes de irse
Perseguir a los sospechosos de siempre que se ocultan
a la vista del público en los parques, en los almacenes

Hacer algo, inútil, vago, pero por lo menos intentarlo
Coger del cuello algo que se muestre con la sonrisa lasciva
de la inmovilidad, de la trascendencia

Aunque después nos haga un truco de esos que domina tan bien
Presentarnos lo simple, claro y distinto
bajo el disfraz humano de lo complejo, oscuro y monótono

Esconder sus pisadas tras un bello montaje
para hacernos rasgar las vestiduras, gritando, enloquecidos:
¿Cómo lo hace, cómo lo hace?
Perdidos, como siempre... tan lejanos de lo trascendente

10 de junio de 2010

Cada desierto es una mina de muerte, en silencio
Cada océano es un útero de vida, en silencio

Cada ciudad es una mezcla de seres, llenos de ruido
Que se debaten entre la angustia y la esperanza

Cada día cae en picada a las profundidades, muere
Cada noche asciende al firmamento, nace

Cada uno de nosotros, llenos de sueños
Que se debaten entre la memoria y el olvido