Que importa que estemos ahogados bajo toneladas de agua, en el fondo de los mares; que nuestros fantasmas se pudran en las paradas de autobuses junto con ramos de flores marchitas, salpicados por autos último modelo cuya música habla de lascivia y deseo; que los discos LP que escuchamos con fervor acompañados de recuerdos de mujeres, de retratos en blanco y negro perfumados, de suspiros y de sueños poéticos, que las cartas con caligrafía preciosista, estén todos hechos polvo desde hace mucho tiempo. Que la estrategia de la conquista con sus galanteos, poemas puros e invitaciones a los parques... esté sólo en libros que estudian los filólogos... Que me importa que el romaticismo y los románticos hayamos muerto hace siglos, que la era de la rapidez y lo superficial nos hayan dado el tiro de gracia... no podía dejar de postear esta bellísima canción. Júrame...